Estilo de vida
Los secretos para mantener la buena energía en la oficina
Escrito por: Areli Salas
Mantener una mentalidad positiva y cuidar la salud mental en el día a día laboral es una elección diaria. Acompaña a Litzy en esta entrevista exclusiva y conoce sus valiosos consejos de organización, desapego laboral saludable y manejo del estrés. Una lectura indispensable con micro-hábitos prácticos para iniciar la semana con la mejor energía y transformar tu entorno profesional.
El secreto de la buena energía en la oficina con Litzy
A todos nos ha pasado: entramos a la oficina un lunes por la mañana y, entre el tráfico y los pendientes de la semana, mantener el entusiasmo puede ser un reto. Sin embargo, hay personas que parecen llevar un rayito de sol en el bolsillo. Hoy platicamos con Litzy, licenciada en Derecho y parte de nuestro equipo, quien se destaca no solo por su profesionalismo y responsabilidad, sino por su carisma, amabilidad y esa vibra maravillosa que contagia a cualquiera.
Le pedimos que nos compartiera sus mejores secretos para trabajar con alegría, gestionar el estrés y cuidar la salud mental. ¡Esto fue lo que nos contó!
1. Rompiendo el hielo
P: Litzy, siempre te vemos con una vibra súper positiva y alegre en la oficina. ¿Cuál es tu secreto o tu primer pensamiento al despertar para empezar el día con el pie derecho?
Litzy: "Para mí, el secreto está en la ley de acción y consecuencia: si tú procuras mantener tu alrededor y tu mente saludables, por consiguiente, vas a construir un entorno saludable para vivir. Trato de no sobrepensar las cosas. Creo que la buena energía va mucho con la personalidad, pero también es una elección diaria: cuidar mucho tu ambiente y decretar desde la mañana que hoy es tu día para hacer las cosas bien, sentirte feliz y estar saludable".
P: ¿Tienes algún ritual mañanero innegociable antes de llegar a trabajar?
Litzy:"¡Totalmente! Para mí es un proceso que me da estructura y seguridad. Mi ritual innegociable incluye tomar un buen baño para despertar, tomar agua, apagar todas las alarmas para mentalizarme, desayunar bien y tomarme el tiempo para arreglarme. Vernos presentables no es solo por estética, es un shot de confianza en nosotros mismos para iniciar el día sintiéndonos seguros de lo que somos capaces de lograr".
P: ¿Y cómo le haces para contagiar ese entusiasmo al equipo incluso cuando es lunes por la mañana?
Litzy: "Llegando con un saludo genuino y una sonrisa. Los lunes a veces pesan, pero si rompes la tensión con un '¡Buenos días, equipo! ¿Cómo estuvo su fin de semana?'con energía real, le cambias el chip a los demás. El carisma y la amabilidad no se restan al profesionalismo; al contrario, hacen que trabajar juntos sea un placer".
2. El manejo del estrés
P: Todos tenemos días pesados o momentos de mucha presión. Cuando sientes que el estrés está ganando, ¿qué haces para poner un 'freno de mano', respirar y recuperar la calma?
Litzy: "Cuando la presión sube, lo mejor es hacer una pausa estratégica de un minuto. Me detengo, alejo las manos del teclado, respiro profundo y me recuerdo que cada problema tiene una solución legal o administrativa. Como abogada, sé que la cabeza fría resuelve más que un impulso estresado. Organizo mis prioridades de nuevo y avanzo un paso a la vez".
P: Tienes un balance increíble entre tu vida laboral y personal. ¿Tienes algún tip o 'hack' mental para no tomarte los problemas del trabajo de forma personal?
Litzy: "Haber estudiado Derecho me ayudó mucho a desarrollar un desapego saludable. Hay que entender que los retos del trabajo son profesionales, no personales. Yo uso una analogía que me funciona de maravilla: cuando me pongo la ropa de oficina, asumo mi personalidad profesional, mis responsabilidades y mis metas del día. Pero en cuanto llego a casa y me cambio de ropa, me quito también el chip laboral y asumo mi personalidad misma. Tu vida personal y tu paz no son negociables con el trabajo".
P: Cuando notas que un compañero o el equipo está teniendo un día difícil, ¿cómo pones tu granito de arena para mejorar el ambiente?
Litzy: "A mí me gusta observar mucho. Creo que para ayudar, primero hay que conocer y crear un perfil de la personalidad de cada compañero, porque todos reaccionamos diferente. A lo mejor alguien que está estresado prefiere estar solo y en silencio un momento, y eso se respeta. Pero si noto que a la persona le gusta platicar y ser social, me acerco, le hago preguntas que no tengan que ver con el trabajo o le hago un comentario amable. Una pequeña plática de cinco minutos puede bajar el cortisol (la hormona del estrés) y recordarle que no está solo".
3. Bienestar y hábitos en la oficina
P: Con tantos pendientes, ¿cómo logras mantener el orden y un espacio de trabajo que te dé paz mental?
Litzy: "El orden exterior refleja el orden interior. Intento que mi escritorio esté limpio y con las herramientas justas que voy a usar en el día. Al ser responsable con mis archivos y mis tareas, evito acumular pendientes que al final de la semana causan ansiedad. Un espacio limpio te da claridad mental para tomar mejores decisiones".
P: ¿Cuál es tu forma favorita de desconectarte o tomarte una pausa activa durante el día para recargar batería?
Litzy: "En casa, sé que una buena ducha te devuelve las fuerzas al 100%. Pero cuando estoy en la oficina o en cualquier otro lugar, mi mejor aliada es un vaso de agua bien fría y fresca. Beber agua despacio me relaja, me reconforta y me ayuda a reiniciar el cerebro para seguir con toda la actitud".
P: Si pudieras darle un solo consejo a alguien que va empezando en el mundo profesional para que trabaje feliz y sin descuidar su salud mental, ¿cuál sería?
Litzy: "Les diría que nunca pierdan su esencia ni su alegría. Ser profesional no significa volverse rígido o distante. Sean responsables y comprometidos con sus tareas, pero recuerden que el trabajo es solo una faceta de sus vidas. Aprendan a escuchar a los demás, pongan límites saludables entre la oficina y el hogar, y construyan un entorno sano donde ustedes mismos se sientan orgullosos de quiénes son, tanto profesional como humanamente".

El bienestar lo construimos juntos
La plática con Litzy nos deja una gran lección: el bienestar en la oficina no es un factor que dependa únicamente de las circunstancias externas, sino de las decisiones y micro-hábitos que elegimos adoptar cada mañana. Mantener un entorno saludable es una responsabilidad compartida que se alimenta de acciones y consecuencias; una sonrisa genuina, la empatía al observar cómo se siente un compañero o el desapego saludable al cerrar la jornada son herramientas al alcance de todos.